3 de julio de 2010

de tal password, tal dueño

Una nueva aplicación, un nuevo password a recordar. Mente en blanco ante la necesidad de pensar una clave. Algo difícilmente olvidable nos conduce a buscar algo personal, simple e indescifrable al mismo tiempo.

Estoy convencido que los passwords hablan de nosotros. Si nos estudiaran el listado de "llaves virtuales" que utilizamos seguramente mucho podría decir de nuestra personalidad, como una radiografía de nuestra forma de pensar. Lo que destacamos, lo que recordamos profundamente, que tan prácticos, creativos y/o aversos al riesgo somos.

La balanza entre simplicidad y seguridad de la contraseñas quedará entonces definida por lo que puedan hacer con ella y el riesgo asumido por el usuario, siempre y cuando sea consciente de sus verdaderas implicancias (generalmente subestimadas). A pesar de los requisitos impuestos por seguridad informática para mejorar su fortaleza (y complicarnos la vida), la practicidad es amplia ganadora frente a los riesgos de pérdida de identidad. En enero 2010, un informe realizado sobre 32 millones de cuentas de RockYou.com identificó que 1 cada 5 usuarios utiliza claves sencillas (números correlativos, letras correlativas del alfabeto o del teclado, el nombre de la aplicación o hasta la misma palabra "password"). ¿Sorprendente?

Es que, efectivamente, no es simpático recordar contraseñas. ¡Pero a no desesperar! Cual película de ciencia ficción, algún día el sistema nos reconocerá liberándonos de esta tediosa tarea. Hasta tanto, puede resultar interesante el juego de reflexionar sobre ese extraño listado de palabras y números que utilizamos y reinterpretar cuanto dicen de nuestra personalidad.

1 comentario:

  1. Agrego un buen link que puede ayudar a hacer una buena contraseña: http://passwordbird.com/

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