8 de noviembre de 2009

Rebautismos Virtuales

Por tradición de la humanidad, son los padres quienes bautizan, deciden un nombre con el cual sus hijos serán llamados y distinguidos en la familia y ante la sociedad. Luego, en ciertos casos es la sociedad la que, a la misma persona, la distingue mediante un apodo o sobrenombre (generalmente otorgado en virtud de alguna característica física o intelectual que lo distingue, o bien alguna anécdota recordada).

La aparición de internet y la necesidad de identificar a cada persona unívocamente (para asegurarse que la persona que se está logeando sea la dueña de la cuenta) ha surgido una nueva forma de bautismo: el bautismo virtual.

A diferencia de los anteriores, este último tipo de bautismo presenta dos atributos muy interesantes:
  • decisor del nombre: quien decide el nombre es quien lo recibirá
  • unicidad de identidad: mientras que en los bautismos tradiciones existe la posibilidad que existan 2 o más perdonas que sean llamadas de igual forma, el virtual representa a 1 y sólo a 1 persona en todo el mundo (como lo es una dirección de email).

Aquí entran las redes sociales las cuales han hecho su aporte vinculado, en muchos casos, ambos tipos de bautismos, sumando tanto los atributos de nombre (sea de elección propia como por los primogénitos) como de unicidad global. Con ello ha eliminado el anonimato existente tras un nickname, dandole característica personal con sus datos de la vida real.